Las calas más bonitas de la Costa Blanca (y cómo llegar sin perder los nervios)
Granadella, Moraig, Portitxol, la Fustera: nuestra selección de calas turquesa de la Costa Blanca, con las normas de acceso y aparcamiento en verano y consejos para disfrutarlas de verdad.
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Están las grandes playas de arena, prácticas, animadas, con sus sombrillas en fila. Y luego están las calas: rincones de cantos rodados o arena escondidos al pie de los acantilados, donde el agua toma tonos turquesa que creíamos reservados a las postales. La Costa Blanca norte, entre Dénia y Altea, está llena de ellas. Estas son nuestras favoritas y, sobre todo, las instrucciones para llegar en verano, porque una cala paradisíaca frente a la que das vueltas una hora sin aparcar pierde rápido su encanto.
Granadella (Xàbia): la estrella
Encajada entre dos acantilados cubiertos de pinos, la cala de la Granadella aparece a menudo entre las playas más bonitas de España. Cantos blancos, agua cristalina, fondos perfectos para el snorkel: lo tiene todo. La otra cara: está muy concurrida.
En verano, el acceso está regulado: del 2 de junio al 6 de septiembre (y algunos fines de semana de finales de septiembre), el aparcamiento de 130 plazas es de pago (9 € al día por vehículo, de 9:00 a 19:00) y una barrera cierra el acceso cuando se llena. Un tren turístico sale de la urbanización La Guardia Park (6 € adultos, 4 € menores de 12 años, ida y vuelta).
Portitxol / la Barraca (Xàbia): la isla de enfrente
Frente a la isla del Portitxol, esta cala de cantos bordeada de antiguas casetas de pescadores blancas y azules es una de las más fotogénicas de la zona. Mismo régimen que la Granadella en verano: aparcamiento regulado de solo 59 plazas, en la calle Barraca. Sin transporte público directo.
Cala del Moraig (Poble Nou de Benitatxell): la espectacular
Al pie de altos acantilados, la cala del Moraig es una cala de cantos famosa por la Cova dels Arcs, una cueva marina con arcos naturales. Los aficionados a las gafas y el tubo encuentran fondos magníficos. El camino de acceso baja en curvas: lleva buen calzado para la subida.
Cala de la Fustera (Benissa): la familiar
Cambio de ambiente en Benissa: la cala de la Fustera es una pequeña playa de arena fina y pendiente suave, rodeada de villas y pinos. Es una de las calas más cómodas con niños, con servicios de playa en temporada.
Nuestras reglas de oro para las calas
- Llega temprano, muy temprano. En julio y agosto, antes de las 9:30 suele ser la única forma de aparcar.
- Escarpines: la mayoría de las calas son de cantos y las rocas resbalan.
- Viaja ligero: suele haber escaleras o un camino que bajar… y subir.
- Gafas y tubo: los fondos rocosos son mucho más ricos que los de las playas de arena.
- Respeta el lugar: llévate tu basura y no aparques en cualquier sitio (las multas sí son reales).
Cerca
Las calas combinan bien con Calpe y el Peñón de Ifach o con las callejuelas de Altea. Para un baño en agua dulce, rumbo a las Fonts de l’Algar. Y si te gusta caminar junto a la costa, mira nuestras rutas fáciles.